lunes, 29 de diciembre de 2008

POESÍA, colombiana 2008. Tendencias. Balance.

Portal-blog complementario a NTC ... Nos Topamos Con ... .
http://ntcblog.blogspot.com/ , ntcgra@gmail.com
Cali, Colombia.

Tendencias de la poesía colombiana en el 2008
Poesía 2008 en la balanza
eltiempo.com / cultura y ocio / lecturas Enero 2009 (el cuadernillo impreso se distribuyó con EL TIEMPO de Dic. 28, 2008. Más completa la edición digital que aquí se presenta)
http://www.eltiempo.com/culturayocio/lecturas/originalesenero/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-4737919.html (Dice: Cortesía de Prensa Casa Silva)
Reprodujo y difunde: NTC … Nos Topamos Con … http://ntcblog.blogspot.com/ , ntcgra@gmail.com . Cali, Colombia, Dic. 28, 2008
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La poesía colombiana presentó el año que termina varios libros que ganaron premios dentro y fuera del país. Registro de algunas publicaciones, que traza tendencias, tonos y ámbitos en el país.

Dos premios nacionales

'Breviario de Santana' *, de Fernando Herrera Gómez, libro ganador del Concurso Nacional de Poesía del MinCultura 2007. La Universidad Nacional, en su Colección de Poesía, publicó en 2008 la obra premiada de este escritor antioqueño nacido en 1958, de la cual hace parte este poema en prosa:

La ruda

De todos los olores de todas las hierbas, hay uno que pertenece a estas tierras. No es el del pelargonio al agitarlo, ni el del poleo en las eras, ni el del hervor del tomillo en la cocina, ni el del romero de púas como de pino, ni el del cidrón, ni el de la mejorana, ni el del toronjil que alegra el sabor del agua.

Es un olor que no se confunde, que salta de pronto entre los arbustos, en los potreros, que nace silvestre a orillas del río, cerca de las tapias, en la mitad de los sembrados. A pie o a caballo, basta con rozar la ruda, con tocar levemente sus minúsculas hojas dentadas, sus flores amarillas, para que su olor se levante como un vuelo de torcazas, para que su aroma nos diga que estamos en Santana.
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* NoTiCas de NTC … : Lo publicamos en: http://ntcpoesia.blogspot.com/2008/05/blog-post.html y http://luna-nueva-34-fernando-herrera.blogspot.com/2008/07/blog-post.html
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El Premio Nacional de Poesía Universidad de Antioquia 2008 fue concedido a Jorge Cadavid por 'Escuela para estudiantes de nubes'. El siguiente poema pertenece a la obra premiada de este poeta, ensayista y profesor universitario, nacido en 1962 en Pamplona, Norte de Santander.

Oda a los ojos del pájaro

Donde había puntos y comas
el pájaro vio semillas
Donde había versos
el pájaro sólo vio caminos
Donde había párrafos
el pájaro vio nubes
No es que lea mal los signos
el pájaro ha sido deliberado,
laborioso incluso,
pero nunca buscó la perfección
nunca se entretuvo con la técnica
más de lo necesario.
Premio internacional de poesía
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'Los fuegos obligados', de Ramón Cote Baraibar, ganó este año el XXIII Premio Unicaja de Poesía en Cádiz, España. La editorial, también española, Visor, publicará en 2009 el libro 'Leamos' de Cote Baraibar, poeta nacido en 1963 en Cúcuta y quien ya había ganado en 2003 el Premio Casa de América de Madrid.

'Granizo & cerezas'

Todo sucedió en la primera semana de marzo
cuando por fin cayeron las cerezas.
Y no cayeron por maduras, por redondas, por rotundas, cayeron por culpa del granizo y su inexplicable cólera. Después de la tormenta, sobre la compacta blancura del parque, empezaron a brotar aquí y allá mínimas manchas de color púrpura, como si fuera el vestido nupcial de una novia apuñalada.

Fue tanta la prohibición de febrero y la excesiva codicia entre las altas ramas, las que provocaron esa avalancha de niños a quienes no les importó cortarse los labios con esa nieve de vidrio con tal de poder reventar su piel entre los dientes.

Cuando pasados los años alguien les pregunte por el definitivo sabor que los devuelve a la infancia, no dudarán en decir que el sabor de las cerezas, el sabor a venganza que tenían esas cerezas heladas,
y enseguida añadirán que todo sucedió en un lejano marzo, en su primera semana, después de una tormenta, cuando el granizo del parque se fue tiñendo de rojo, como después su vaho, como las puntas de sus dedos, como también su memoria, desangrándose, ahora al recordarlo.
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Obra reunida

La Colección de Poesía Universidad Nacional reunió la obra del poeta Horacio Benavides con el título 'De una a otra montaña' *. Benavides, nacido en 1949 en Bolívar, Cauca, es además cuentista y director de talleres de creación literaria para niños en Cali, donde reside. 'El caballo' es un poema de su libro.

De la tormenta de tu galope
desciendes
a la caricia áspera del belfo
al más leve soplo de terciopelo
Salido de la leyenda
llegas en la noche
a tocar en nuestra puerta
Y en la ciudad
perdido
acompañas con tu cuerda tensa
una música cruel.
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* NoTiCas de NTC … : Lo publicamos en: http://ntcpoesia.blogspot.com/2008/05/mayo-3-2008-borrador.html .
OTRA INFORMACIÓN SOBRE EL POETA Y SUS OBRAS :
HORACIO BENAVIDES , http://ntcpoesia.blogspot.com/2008/08/horacio-benavides.html y Horacio Benavides. Lectura y conversatorio. http://tades-jcl-benavides.blogspot.com/2008/08/blog-post.html
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Tres nuevas carátulas

La Colección de Poesía Universidad Nacional entregó 2 nuevos títulos este año: 'Hotel amén' *, del poeta caleño CARLOS Patiño Millán , ganador en 2004 del Premio Nacional de Poesía José Manuel Arango, al cual pertenece el poema '¿Qué es el tiempo?'

No hay que olvidarlo. No obstante. No forma parte de. Si la lengua no hace parte ya. Entonces. No es suficiente. No es posible. No es necesario reproducir el resto. No es una sustancia presente aquí y ahora. Ahora que ya no estás.
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* NoTiCas de NTC … : Lo publicamos en : http://fdpv.blogspot.com/2008_09_25_archive.html y http://ntcblog.blogspot.com/2008_09_14_archive.html Numeral 6.3
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El otro libro publicado por la Universidad Nacional es 'Antes de la consumación', de la poetisa antioqueña Clemencia Sánchez. De esta colección es el siguiente fragmento de poema:

Saturno
No verás el tibio sol
De esta mañana
Tendrás acaso su polvo,
Lo que fue,
El oro fugado,
El moribundo aleteo
De un suspiro.

No verás la rosa
De este instante.
Verás de ella
La ruta inconclusa
De sus espinas,
La dolorosa belleza
De su luz que
Se desangra.
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De Juan Manuel Roca*, Norma publicó en 2008 'Testamentos', poemas fabulados desde personajes tanto de la ficción como de la historia: Pedro Páramo, el Rey Lear, El flautista de Hamelin, Lope de Aguirre, Goya, Villón, etc. Una de sus máscaras testamentarias dice:

Testamento de Sherezada
Harum Al Rashid,
Comendador de los creyentes,
Mi señor:
Os dejo el cofre
De las historias no narradas.
En el se guarda el cuento
De la mujer que salvó la cabeza
Con el hilo de plata de la palabra.
Harum Al Rashid,
Comendador de los creyentes,
Mi señor:
Imagina mejores historias
Una cabeza sin ser cortada.
Entrevista a poemas
...
* NoTiCas de NTC … : Web de Norma: Testamentos , Juan Manuel Roca , http://www.librerianorma.com/producto/producto.aspx?p=aLoQmOFBK8CW5rzJc9G5yjIfM46gCnB3
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El poeta antioqueño Robinson Quintero Ossa* publicó en 2008 '13 entrevistas a 13 poemas colombianos (y una conversación imaginaria)"* con la editorial independiente Fundación Domingo Atrasado, libro calificado por las reseñas como "de raza muy singular, sino única, en la literatura colombiana". Quintero conversa con 13 poemas de Giovanni Quessep, Juan Manuel Roca, Jotamario Arbeláez, Raúl Henao, Horacio Benavides, Rogelio Echavarría, Meira Delmar, Juan Gustavo Cobo, Miguel Méndez, Mario Rivero, Darío Jaramillo, Álvaro Rodríguez, Jaime Jaramillo Escobar e, imaginariamente, con un texto de José Manuel Arango, muerto en 2002. Los dibujos a lápiz que ilustran el libro son de Darío Villegas. Apartes de esta obra donde los poemas hablan por la boca del poeta.

¿Qué comentario, que le hayan hecho sobre 'Alguien se salva por escuchar al ruiseñor', aprecia en especial?

Me encanta, me dijo una amiga de Salzburgo; me gustaría grabarlo en una piedra en el jardín de mi casa. (Giovanni Quessep).

Hay palabras que devuelven una imagen inmediata: son espejos. Le menciono algunas y le pregunto: ¿cada una de ellas, qué reflejos le devuelven?

Paraguas: abierto, la floración del invierno. Cerrado y colgado del brazo, un murciélago dormido.

Puente: un comercio de aire, un concilio de vacíos.

Dios: una frontera siempre movediza. (Juan Manuel Roca)

Escribe en el siguiente verso de 'Colegiala desnuda': "Los calzoncitos de amoníaco". ¿En la poesía erótica, como en la vida erótica, vale todo, o no, poeta?

Todo vale, para quienes hemos vivido toda nuestra vida, "en olor de poesía", que a veces se confunde con el olor amotinado de la entrepierna. Un académico de la lengua, irrespetando mis reticencias religiosas, me sugirió que cambiara el verso por: "sus calzoncitos demoníacos". ¿Cree usted que olerían mejor? (Jotamario Arbeláez).

Raúl, ¿quién es el doble de 'El doble'? ¿Lo sabe usted?

Yo soy otro, "el doble" soy yo. (Raúl Henao).

Rogelio: ¿cuál es el personaje literario que más se parece al del poema 'El transeúnte'?

El Quijote. ¿Quién no es Quijote, quién no es transeúnte? (Rogelio Echavarría)

Además de las palabras que utiliza 'Motivos del día', ¿qué otras le seducen?

Saudade. Es de las palabras que más me gusta. Me provoca comérmela; hacerla física y masticarla. (Mario Rivero).

Darío, ¿recuerda cómo surgió 'Poema de amor, 13'?

No lo recuerdo. Cualquier cosa que diga es un invento. Invento, ahora, que a lo mejor era la manera de repetir que la soledad no es lo contrario del amor. (Darío Jaramillo Agudelo).

'Ruego a Nzamé' agrega: "con mi atado de ideas sobre la cabeza. / Quiero echarlas a ahogar al agua". ¿Por qué no al aire, al fuego o a la tierra? ¿Por qué al agua?

Porque el agua es el origen, el fuego destruye, el aire está contaminado y la tierra se la robaron los bandidos. (Jaime Jaramillo Escobar).

Usted amó el árbol del guayacán, le escribió varios poemas...

Un guayacán vale por un otoño. (José Manuel Arango).
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NoTiCas de NTC … : Lo publicamos en : http://ntc-libros-de-poesia.blogspot.com/2008/05/13-entrevistas-13-poemas-colombianos.html y http://luna-nueva-34-nochero.blogspot.com/2008/08/en-el-nochero-reseas.html

domingo, 21 de diciembre de 2008

CARLOS MARTÍN. 1914– Diciembre 13, 2008.

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Portal-blog complementario a NTC ...
Cali, Colombia.
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Somos hambre, penumbra, testimonio de seres,
nada nos pertenece, somos rumor profundo
del prodigio que pasa. Escúchame, no esperes
nada más. Mira. Ama. Despídete del mundo.
Carlos Martín (De: OTOÑO)
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‘Este es un gran poeta’.
Le dice Carlos Martín a Jorge Rojas y Eduardo Carranza
refiriéndose a Gabriel García Márquez,
cuando éste tenía 16/17 años en Zipaquiráen 1944 .
(Vivir para contarla (1)
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"... Gabriel García Márquez lleva consigo un fantasma piedracielista. …"
¿García Márquez, el último piedracielista. Carlos Martín el penúltimo?
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CARLOS MARTÍN
Chiquinquirá, 1914 –
Tarragona, España, 13 Diciembre 2008. 94 años.
MEMORIA Y HOMENAJE
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Carlos Marín

Fuente: http://cvc.cervantes.es/actcult/garcia_marquez/imagen/mil_y_una.htm

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Carlos Martín
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POEMAS
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BREVE HISTORIA
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Vuelvo los ojos a la breve historia
que alimenta mi sueño todavía,
torre en la niebla de la lejanía
que contemplo entre ruinas ilusoria.

No es justo que sustente la memoria
tan débilmente lo que fuera un día
tanta furia de amor, tanta alegría
hoy convertida en polvo y en escoria.

A veces, sin embargo ... un latido
de amor recorre el mundo, si me empeño
vanamente en huir de aquel olvido.

A veces, lo sepulto en un pequeño
verso, pero regresa malherido
cayendo a tierra y tropezando en sueño.
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OTOÑO
Arregla los papeles. Es ya tiempo. No temas
al rigor del invierno. Aún hay fuego. Arde
un rescoldo de amor y al fulgor de la tarde
nacen aún los besos, los poemas.

Después de todo, mira, no importa, hemos vivido
al borde cotidiano del asombro,
una mirada basta, la voz con que te nombro
basta para olvidar la muerte y el olvido.
¿Para qué regresar en busca de la aldea
natal? El tiempo pasa. Si abres la ventana
de nuevo nace el mundo. Déjame que te vea
a la orilla del alma, real, mía, cercana.

Somos hambre, penumbra, testimonio de seres,
nada nos pertenece, somos rumor profundo
del prodigio que pasa. Escúchame, no esperes
nada más. Mira. Ama. Despídete del mundo.
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Fuente: Antología de la Poesía Colombiana. Rogelio Echavarría. Ancora, 1997. págs 367 y 368.
Escaneó NTC ...
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Armando Inútilmente las Palabras
La vida en horas el jornal me paga;
monedas hoy que en ilusiones sumo
y que el ayer va convirtiendo en humo
sobre el mañana que engañoso halaga.
Presuroso me abrazo a sombra vaga
y en lucha diaria y en cuidado sumo,
en amores y penas me consumo,
sabedor de que todo al fin naufraga.

Y sabiendo que el corto viaje encierra
tanta miseria en mundo tan pequeño,
con palabras de amor armado en guerra
me defiendo del tiempo en vano empeño
como quien se despeña hacia la tierra
del alto muro de su propio ensueño.
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La voz sobre el olvido

Soy la oscura mitad de tu existencia.
Fruto de llanto abierto en la penumbra,
alondra vegetal que se acostumbra
a la rama con sangre de tu ausencia.

Sombra de una memoria sin presencia
bajo la noche que tu llanto alumbra,
abierto corazón que no vislumbra
su cielo derrumbado a tu sentencia.

Colmena de ceniza, dispersado
palomar de la nostalgia, voz tardía
de nocturno rumor, atribulado

fuego de soledad y de agonía
donde la muerte con su musgo helado
cubre la rama de la ausencia fría.
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MARTÍN, CARLOS
(Bogotá, 1914 – … ).

DE: Quién es quién en la poesía colombiana. Rogelio Echavarría Edición original: Bogotá, Ministerio de Cultura; El Ancora Editores. 1998
El menor cronológicamente (y único sobreviviente) del grupo de Piedra y Cielo, fue el segundo en darse a conocer, después de Rojas, en los cuadernos quincenales que con el nombre del grupo se publicaron entre 1939 y 1940. Y sigue tan campante, después de los 80, escribiendo, amando, viajando y haciendo más y más amigos. Abogado, catedrático en Colombia y desde 1961 vitalicio por concurso y por decreto real en Utrecht, Holanda, académico de la lengua en Colombia y en Venezuela, país que le concedió la medalla «Lucila Palacios» del Círculo de Escritores. En 1935 y en 1936 ganó respectivamente los concursos de ensayo y poesía con motivo de los 300 años de la muerte de Lope de Vega y del centenario de Bécquer. En 1989 ganó el primer premio de poesía «Aurelio Arturo».
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Su obra en verso incluye, hasta el presente, los siguientes libros: Territorio amoroso (1939); Travesía terrestre (1943); Es la hora (1973); Epitafio de Piedra y Cielo y otros poemas (1984); El sonido del hombre (1986); Hacia el último asombro (1991); Perdurable fulgor (1992); Habitante de nuevo y viejo mundo (1995); Vida en amor y poesía (1995). Y en su obra crítica se destacan: La sombra de los días (1952); Piedra y Cielo en la poesía hispanoamericana (1962); América en Rubén Darío (1972); Hispanoamérica, mito y surrealismo (1986); Tomás Vargas Osorio (1990) y Otto Morales Benítez (1995). En 1993 publicó su traducción —y prólogo.— de El cementerio marino de Paul Valery. Y en 1995 Vida en amor y poesía —suma poética—.
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Entre sus mejores poemas iniciales —dice el poeta ecuatoriano Jorge Carrera Andrade— «se encuentran los de inspiración americana, en los que hay versos claves que contienen la verdad de nuestro continente, en sus más claros atributos: el viento universal, el hemisferio abierto sin color ni fronteras, la sed de libertad...»
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Y el poeta venezolano Vicente Gerbasi: «La poesía de Carlos Martín parte de lo humano y los elementos reales que emplea completan mágicamente los irreales, hundiéndose así en los ámbitos del misterio y del milagro. Logra la corporeidad de lo incorpóreo... Sangre, ojeras, amor: lo humano, son los tallos alimentando la corola, el color, la medida, el perfume, la creación. Estos elementos resuelven finalmente su mundo erótico. Ellos podrían constituir un peligro en una imaginación pobre, pero en Carlos Martín sirven de impulso y lo colocan en una profunda corriente cósmica, lo elevan y lo hacen tocar las diferentes zonas del misterio... Este poeta que sigue las más nuevas corrientes poéticas oye la voz del subconsciente y en su voluntad creadora, logra darle los más sorprendentes toques y matices».
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Carlos Martín (1914-2008)
Web de la HJCK , http://hjck.com/personaje.asp?id=732536 12/17/2008
Por Álvaro Castaño Castillo
Allí : Escuchar Audio
Soy la oscura mitad de tu existencia / Fruto de llanto abierto en la penumbra / alondra vegetal que se acostumbra / a la rama con sangre de tu ausencia. Este es un fragmento de “La voz sobre el olvido” del poeta colombiano Carlos Martín, “el viejito Martín”, como le decíamos familiarmente sus amigos, fallecido el martes pasado en Tarragona, España.
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Como todos sabemos hizo parte del inolvidable grupo poético “Piedra y Cielo”, acompañado por Eduardo Carranza, Arturo Camacho Ramírez, Jorge Rojas, Gerardo Valencia y Darío Samper. Carlos Martín alegró a este grupo con su ímpetu lírico y su excepcional simpatía que ponía un toque festivo en las reuniones de este nudo inolvidable de la cultura colombiana.
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De los componentes de este grupo, Martín se ausentó durante largos años para vivir en Holanda como profesor de español y divulgador de la literatura latinoamericana. Se vinculó a la famosa estación Radio Nederland y desde allí adelantó una fecunda labor de divulgación. Periódicamente visitaba a Colombia y su primera escala fue siempre esta emisora HJCK, tan cala a sus afectos.
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En los últimos años vivía en Tarragona, España, desde donde dialogaba frecuentemente con nosotros. La última de sus conversaciones tuvo por tema los homenajes que en el año 2007 hicimos en Cartagena a Gabriel García Márquez (1) de quien Carlos Martín fue profesor en el famoso colegio de Zipaquira que Gabo evoca minuciosamente en sus “Memorias”.
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La voz de Carlos Martín figura, desde luego, en nuestros Archivos y fue objeto de un disco correspondiente a nuestra “Colección Literaria”. En el homenaje que estamos haciendo en su memoria, apresurado pero cálido, vamos a escuchar su voz tomada de uno de los numerosos registros que la guardan en nuestros Archivos.
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Esta grabación recoge el momento en que Carlos Martín participó con ocasión de los 50 años de la publicación de “Los Cuadernos de Piedra y Cielo” en un acto organizado por el Instituto de Cultura en 1989 y en el cual habló en nombre de los poetas sobrevivientes del grupo “Piedra y Cielo”. En aquella ocasión fueron convocados Jorge Rojas, Gerardo Valencia y él. (Escuchar Audio.)
Por Álvaro Castaño Castillo
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El último piedracielista
Por: Gustavo Páez Escobar , gustavopaez@cable.net.co
EL ESPECTADOR, Opinión 19 Dic 2008 . http://www.elespectador.com/node%252F100651
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Con Carlos Martín, muerto en Tarragona (España) el 13 de este mes –a la edad de 94 años–, desaparece el último de los integrantes del grupo poético Piedra y Cielo, del cual hicieron parte Arturo Camacho Ramírez, Tomás Vargas Osorio, Gerardo Valencia, Darío Samper, Eduardo Carranza, Jorge Rojas, Antonio Llanos y Aurelio Arturo.
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El municipio de Chiquinquirá, de donde era oriundo, le rindió en septiembre pasado un cálido homenaje a través de la Fundación Jetón Ferro, dirigida por Raúl Ospina. Elaborado por el escultor chiquinquireño César Gustavo García, fue descubierto en el parque Julio Flórez el busto de Carlos Martín, que entró a enaltecer la galería de otros ilustres bardos de la ciudad: Julio Flórez, José Joaquín Casas, Pío Alberto Ferro, Antonio “Jetón” Ferro. Significativo homenaje que siquiera se le tributó en vida, si bien no le fue posible concurrir al acto en razón de su avanzada edad.
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En 1961, Carlos Martín se trasladó a Holanda al ganar mediante concurso la cátedra de literatura hispanoamericana en la Universidad de Utrecht. La reina Juliana dictó un decreto nombrándolo profesor vitalicio. Desde entonces se quedó viviendo en Europa, y siempre mantuvo el espíritu en Colombia, a donde viajaba con relativa frecuencia. Cada venida suya constituía motivo de especial júbilo tanto para él como para sus numerosos amigos.
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Estudió Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad Javeriana. Fue profesor de literatura, y además secretario general, del Colegio de Boyacá. En esta ciudad dirigió la revista Altiplano. Se desempeñó como jefe de redacción de la revista Sábado. Durante largo tiempo trabajó como abogado del Ministerio de Educación. También fue abogado de la compañía Shell. Como rector del Colegio Nacional de Zipaquirá tuvo como alumno a Gabriel García Márquez, quien le hace un vivo reconocimiento en su libro de memorias (1). A la edad de 47 años, Martín interrumpe su vida laboral para dedicarse por completo a la cátedra universitaria y al ejercicio poético.
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En la Radio Nederland realizó una amplia difusión de las letras hispanoamericanas, materia en la que era un verdadero experto. Siempre vivió pendiente del desarrollo literario de Colombia y preocupado por enaltecer a sus escritores. Dice Pedro Gómez Valderrama: “Enseñó a Colombia, enseñó a América Latina a toda una expresión literaria que retrata un continente; y dejó una maravillosa huella, un camino poético que hoy conduce a su casa cercana a Madrid”.
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El piedracielismo tuvo alta figuración en la década de los años 30 y 40. Después, sus miembros tomaron diferentes caminos, pero siempre conservaron su esencia como líricos influidos por Juan Ramón Jiménez, autor del libro Piedra y Cielo, y por la generación española de 1927. Martín era el benjamín del grupo, aunque los demás lo llamaban “el viejo”, tal por su porte atlético. Sin embargo, su espíritu festivo y su exquisito trato le imprimían un aire fresco. En este sentido, Otto Morales Benítez lo define así: “Como persona era un hombre muy grato, tenía un humor suave y fino. Nunca incomodaba a la gente ni se refería con malos términos, sino que era viendo el lado amable de la vida”.
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Deja una obra de profundas resonancias, con énfasis en el amor, el dolor, el placer, el pecado, el misterio de la vida. Hay versos angustiados, a la vez que imbuidos de embrujo y ascetismo, y marcados por la donosura y la diafanidad de la expresión y la profundidad del pensamiento. La mujer es su norte permanente.

Entre su valiosa producción se destacan títulos como “Territorio amoroso”, “Travesía terrestre”, “Es la hora”, “La sombra de los días”, “Epitafio de Piedra y Cielo y otros poemas”, “Hacia el último asombro”, “El sonido del hombre”, “Vida en amor y poesía” (suma poética, publicada en 1995, en 614 páginas, por el Instituto Caro y Cuervo).
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En el poema “Me acerco a ti”, que hace notar su tránsito amoroso entre la patria colombiana y el Viejo Mundo, exclama: “Te amo entre nubes fugitivas. Rachas / de viento norte cruzan sobre arenas, / colinas, prados, pueblos y ciudades / del Viejo Mundo donde tú me esperas. / Vengo, no obstante, con la patria dentro, / rumorosa de bosques en la sangre / y aún las frutas de sus huertos saben / al sabor de tus labios y tus pechos”.
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Figura grande la de Carlos Martín. Boyacense de primera línea, colombiano destacado en los escenarios literarios del mundo. Muere en olor de poesía, de su perenne poesía que lo acompañó y lo vivificó hasta el último momento de su existencia, y con ella honró a Colombia.
gustavopaez@cable.net.co
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El último de los piedracielistas
El pasado 13 de diciembre falleció el poeta Carlos Martín, el último de los integrantes vivos del emblemático grupo Piedra y Cielo.
http://bogota.vive.in/libros/articulos/diciembre2008/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_VIVEIN-4731509.html
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El pasado sábado falleció en Tarragona (España), a los 94 años, el poeta colombiano Carlos Martín, último de los integrantes del emblemático grupo Piedra y Cielo, conformado por Arturo Camacho Ramírez, Tomás Vargas Osorio, Gerardo Valencia, Darío Samper, Eduardo Carranza y Jorge Rojas.
Martín era oriundo de Chiquinquirá y se desempeñó como abogado, pero dedicó la mayor parte de su vida a la cátedra universitaria, en donde era un experto en literatura hispanoamericana.
"Como persona era un hombre muy grato, tenía un humor suave y fino. Nunca incomodaba a la gente ni se refería con malos términos, sino que era viendo el lado amable de la vida", lo recuerda su amigo y escritor Otto Morales Benítez, quien destaca que fue el benjamín del famoso grupo intelectual.
Al respecto, el poeta Juan Gustavo Cobo Borda agrega "que era muy gracioso porque los demás lo llamaban "el viejo" a pesar de ser el más joven de todos".
Martín, que fue miembro de las academias de la lengua de Colombia y Venezuela, ocupó durante un tiempo la rectoría del Colegio Nacional de Zipaquirá. "Gabriel García Márquez, en su libro de memorias 'Vivir para contarla', habla de la rectoría de Carlos como una revelación, donde daba mucha libertad y estimulaba mucho a los estudiantes", comenta Morales Benítez.
Rumbo a Europa
En 1961, luego de ganar un concurso de la Universidad Utrecht de Holanda para catedrático de literatura hispanoamericana, Martín se radica en Europa, en donde pasó los últimos días de su vida. "Fue tal su desempeño como profesor -recuerda Morales-, que la reina Juliana de Holanda lo designó por decreto como profesor vitalicio de esa institución".

De manera paralela, el poeta colombiano mantuvo durante 15 años su programa de análisis literario, que se transmitía por la conocida cadena Radio Netherlandts.

Además de su prolífica obra poética, entre los que se encuentran obras como 'Territorio amoroso' (1939), 'Es la hora' (Madrid, 1973), 'Epitafio de Piedra y Cielo y otros poemas' (1984) y 'Hacia el último asombro' (1991), Martín cultivó con gran pasión el género del ensayo.

Precisamente, Morales Benítez destaca sus tesis sobre el surrealismo que pasmó en 'Hispanoamérica, mito y surrealismo' (1986). "Él sostenía la tesis de que el surrealismo es un producto natural del que denominaba el mundo mágico de América Latina. Allí menciona más de 20 o 30 grandes escritores de la región que comparaba con Breton, Luis Aragón o los grandes de Europa".

Siempre estuvo preocupado por compartirles a sus amigos los últimos descubrimientos literarios. Así lo recuerda Morales, quien mantenía una constante correspondencia con él. "Eran cartas de análisis, en las que comentábamos un libro, un sistema literario, un autor, un criterio general sobre el continente. Siempre fue una persona muy preocupada por el continente americano".

POR QUÉ PIEDRA Y CIELO

Para el poeta Juan Gustavo Cobo Borda, "Piedra y Cielo fue un movimiento lírico que ponía el énfasis en la forma poética entregada a un renacer romántico. Se destaca la musicalidad de elementos que usan mucho la figura de lo evanescente, lo ligero, los ángeles y las doncellas". Cobo recuerda que el que los bautizó con ese nombre fue el crítico Juan Lozano, quien alguna vez les atribuyó una marcada influencia de Juan Ramón Jiménez, que había publicado su libro 'Piedra y Cielo'.
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Florida, explayada, frondosa palabra
Sobre: “Epitafio de Piedra y Cielo... y otros poemas”. De Carlos Martín
POR DARÍO JARAMILLO A.

Boletín Cultural y Bibliográfico. Número 2, Volumen XXI , 1984
http://www.lablaa.org/blaavirtual/publicacionesbanrep/boletin/boleti3/bol2/florida.htm
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Epitafio de Piedra y Cielo... y otros poemas. Carlos Martín. Serie La Granada Entreabierta, 35 .Instituto Caro yCuervo. Bogotá, 1984, 139 páginas
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Carlos Martín es uno de los poetas de Piedra y Cielo, esa generación que irrumpió en el país a mediados de los treinta. Y aquí, en este libro de elegías, enfrenta como temas a sus compañeros de generación y a algunos otros personajes -Bernardo Ferreira, Gaitán Durán, Cote Lamus, Alzate Avendaño- para colocarles unas "lápidas de afecto".
Los mejores poemas de la literatura colombiana han sido escritos por jóvenes; la mayoría de los libros y revistas de poesía que se publican en el país hoy en día son hechos por jóvenes; con la única excepción de Jaime Jaramillo Escobar, todos los premios nacionales de poesía han sido adjudicados a poetas menores de cuarenta años. Por todo esto, son raros los libros que se publican de poetas mayores, como este de Carlos Martín, poeta joven hace más de cuarenta años.
Escrito dentro de un esquema que hizo célebre Edgar Lee Masters -a quien rinde explícito homenaje en dos hermosos epígrafes, uno de los cuales le sirve de leitmotiv: "todos están durmiendo en la colina"-, este Epitafio de Piedra y Cielo sirve para confirmar el repertorio de virtudes y defectos de la poesía colombiana, de sus rupturas y avances, con el rasero de los poemas de un escritor maduro y culto.
Si se observa la poesía escrita en español como un todo, puede verse cómo el piedracielismo marca en Colombia el tránsito del reino de Rubén Darío al reino de Neruda. Ellos encarnan en Colombia lo que a otros niveles fueron Cernuda y Salinas, Lorca y León Felipe, Gil Albert y Hernández. Las vanguardias habían pasado por Colombia casi sin romperse ni mancharse; Valencia era el candidato a la presidencia y hacía treinta años había construido sus poemas. Piedra y Ciclo tenía por qué sentirse nuevo, y no es extraño ahora lo parece- que Eduardo Carranza proclame en el prólogo de este libro: "Debo decir, de paso, que yo, orgulloso capitán de Piedra y Cielo, profesé siempre, contra viento y marca, la ufanía de mi generación poética, a la que considero, como tal generación homogénea, la más importante en la historia de la poesía colombiana". Carranza hace la lista de piedracielistas como para demostrar lo indiscutible. Esas cosas no se discuten. A otro tampoco le discutiría que la más importante fue la generación de Charry, Gaitán, Cote, Mutis, Rogelio Echavarría, Arbeláez, Rojas Erazo. También indiscutible. Lo esencial de la afirmación de Carranza es ese esprit de corps, esa cohesión de grupo que sólo se repetirá después con los nadaístas y que para las circunstancias de hoy no parece ni útil ni posible a los poetas. En las elegías de Carlos Martín, esta solidaridad piedracielista se define como "aquel inmenso corazón unánime, en busca de una melodía coral".
Carranza, en la nota inicial, enuncia los nombres que componen la generación, comillas, más importante de la poesía colombiana. Ellos son "Tomás Vargas Osorio, Jorge Rojas, Gerardo Valencia, Antonio Llanos, Aurel o Arturo, Darío Samper, Eduardo Carranza y Carlos Martín". A cada uno dedica Martín su elegía en este libro.
De los nueve, para el lector de hoy tienen algún significado Eduardo Carranza y Aurelio Arturo (en caso de que se admita que éste era piedracielista). Los demás, Martín incluido, forman esa segunda línea, borrosa, que completa la escena con la comparsa. Esto no quiere decir nada con respecto, a su obra en sí, y apunta más al grado de difusión y conocimiento en la hora actual de la poesía colombiana. Además, el hecho tiene otra connotación: durante este siglo cada diez años se han ido relevando grupos generacionales de ocho o diez poetas de calidad muy digna. Nada grande, salvo cuatro o cinco momentos, cuatro o cinco nombres en total. Pero sí un número apreciable de buenos poetas, de hombres que poseen su pequeña isla de lenguaje más o menos conjugaba con las retóricas que tuvieron la (des)gracia de asimilar mientras fueron poetas jóvenes.
En este sentido, Carlos Martín, uno de los diez piedracielistas, es un caso típico, y su último libro un buen ejemplo. Como ocurre con diez o más poetas por generación, no hay en este libro torpezas ostensibles; hay oficio de poeta. Como ocurre con diez o más poetas por generación, en Martín también se hallan hermosos versos, incluso hermosos poemas.
Hermosos poemas como los primeros del libro, la primera parte, donde el tono elegíaco alcanza su mayor altura, sin los compromisos del coloquio o de la narración. Porque, aunque antes de Piedra y Cielo, Luis C. López y De Greiff lograron magnífica poesía narrativa, el relato dentro del poema nunca fue el fuerte de los piedracielistas. Cuando Martín siente el deber de la precisión biográfica, sus poemas decaen. Adicto a la enumeración, que hace excesiva su poesía, la narración se recarga por yuxtaposición de elementos, acumulando listas. Pero si la gracia narrativa no es la virtud principal de esta poesía, el tono lírico sí lo es:
Ahora te contemplo entre violetas
hermoso como el mar
¡oh! difunto con los cabellos verdes
llenos de golondrinas y los hombros inmóviles de piedra
donde encuentra el misterio su
perdurable apoyo y donde tiembla el
llanto como un poco de agua sobre
una escalinata derruida.
Si el tono elegíaco da sus mejores registros, si la enumeración y la precisión biográfica rompen la calidad lírica de estos poemas, en ellos se observa también -otra característica más o menos constante de la poesía colombiana- una enorme facilidad y gusto por la fulguración de la imagen poética. País de oradores, los tropos se acumulan como enorme arsenal para alimentar una retórica pública y formal. A su medida, los poetas contribuyen en el inocente y arriesgado oficio de indagar el lenguaje; a veces en su jactancioso virtuosismo de sacarles fulgores a las palabras. Lo cierto es que la imagen, la originalidad de la imagen, el brillo de la imagen, continúan hasta hoy como preocupación central de muchos poetas colombianos y, en este sentido, el piedracielismo en general, Carlos Martín en particular, forman parte de una tradición vigente. Acaso los poetas de hoy, por lo menos los que proclaman que la poesía es imagen o no será, inspiren sus imágenes en los demonios, en el miedo, en la noche, y no como Carlos Martín, en "los amigos celestes. La presencia del viento. El ala del crepúsculo". Pero, acaso, ésta sea la única diferencia, que reivindica cierta vigencia de las principales habilidades piedracielistas.
Además de las elegías, este libro contiene una última parte, con nota preliminar de Belisario Betancur en la que éste cuenta que conoció a Martín "como mi superiorjerárquico en una oficina jurídica de ministerio de Educación". Se trata de poemas de diferentes épocas, en los cuales se ponen de presente las calidades líricas, los tics enumerativos y -como dice Carranza- la "florida, explayada y, a menudo, frondosa palabra poética" de Carlos Martín.
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CARLOS MARTÍN y GABRIEL GARCÍA MARQUEZ
En "Vivir para contarla" GGM menciona 20 veces a Carlos Martín.
En la versión digital del libro completo que se publica en :
http://www.eltutordebangkok.com/music/books/contarla.pdf se pueden leer los textos completos en las páginas: 215 a 233, 270 y 271.
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De Las mil y una noches a Cien años de soledad (Fragmento)
Por Dasso Saldívar
http://cvc.cervantes.es/actcult/garcia_marquez/imagen/mil_y_una.htm
http://cvc.cervantes.es/actcult/garcia_marquez/imagen/imagenes/600_libro_espanol_poeta_carlos_martin.jpg
http://cvc.cervantes.es/actcult/garcia_marquez/imagen/imagenes/600_libro_aleman_11.jpg

En enero de 1943, la situación económica de su familia lo obligó a buscar otros horizontes, y se embarcó por el río Magdalena hasta llegar a Bogotá, para presentarse al concurso nacional de becas del Ministerio de Educación. Gracias a la beca obtenida pudo continuar el bachillerato, como interno, en el Liceo Nacional de Varones de la vecina Zipaquirá ( 1 ), donde llegó a empaparse de la diversidad cultural del país. La soledad y el frío de los Andes lo empujaron al encierro y a la lectura. Fue entonces cuando empezó a consolidarse su vocación de escritor. En ello jugaron un papel destacado su profesor de literatura Carlos Julio Calderón Hermida y el poeta Carlos Martín, el miembro más joven de la generación llamada de Piedra y Cielo.
Carlos Martín
, rector del Liceo Nacional de Varones durante 1944, aportó un aire de renovación y le otorgó a la literatura un lugar de preferencia frente a las otras materias. Impuso la lectura de las grandes novelas (Madame Bovary, Los tres mosqueteros, El conde de Montecristo, La montaña mágica) en las horas previas al sueño y les habló a sus alumnos de la importancia de los modernistas americanos y de los piedracielistas colombianos. Hizo hincapié, sobre todo, en la vida y en la obra de Rubén Darío, que tendría una influencia notable en García Márquez, e invitó a los jefes de Piedra y Cielo a que lo visitaran en Zipaquirá.
Con motivo de esta visita, el joven García Márquez no sólo tuvo ocasión de conocer a Eduardo Carranza y a Jorge Rojas, sino que escribió a cuatro manos el primer reportaje de su vida, publicado en la Gaceta Literaria, órgano de expresión del grupo de «Los Trece», al cual pertenecía él mismo. Eduardo Carranza, que dirigía entonces el suplemento literario de El Tiempo de Bogotá, le publicó, a finales de aquel año, un poema piedracielista titulado «Canción», que, aunque firmado con el pseudónimo de Javier Garcés, puede considerare la primera publicación literaria de García Márquez. Durante ese mismo año, apareció en la misma Gaceta Literaria el primer texto lírico con cierta intención creativa que se conoce del escritor: «El instante de un río».
Por entonces escribió también, de la mano de su profesor de literatura Carlos Julio Calderón Hermida, su primer cuento. Lector y hacedor de poemas modernistas y piedracielistas, Calderón Hermida se encargó, sin embargo, de encaminar a su alumno por el rumbo de la prosa. Fue así como, hacia finales de cuarto de bachillerato, García Márquez leyó en clase su primer cuento, «Sicosis obsesiva», título que refleja la influencia de las lecturas de Freud de esa época. Con un gran acerbo de lecturas, una buena cosecha de poemas piedracielistas («La espiga», «La muerte de la rosa», «Soneto a una colegiala ingrávida», «Si alguien llama a tu puerta», «Tercera presencia del amor»); un excelente dominio del dibujo y la convicción de que algún día sería poeta, García Márquez terminó el bachillerato en Zipaquirá a finales de 1946 como el número uno de su promoción.
…”
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CARLOS MARTÍN. Un personaje en las memorias del Nobel
Fecha Martes, 10 de Diciembre del 2002 (10:45:20)
por Rosa M. Bosh
http://laventana.casa.cult.cu/modules.php?name=News&file=print&sid=707
http://laventana.casa.cult.cu/images/articles/martin.jpg
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GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ Y LA POESÍA (Frag.)
JUAN DOMINGO ARGÜELLES
http://www.jornada.unam.mx/2006/06/04/sem-jorpoesia.html
A los quince años de edad ingresó al Liceo Nacional de Zipaquirá, para estudiar el bachillerato, y ahí conoció a un profesor, el poeta Carlos Martín, que fue decisivo en su formación. En 1982, en una conversación con el también poeta colombiano Juan Gustavo Cobo Borda, García Márquez dirá: "Para mí la literatura es la poesía, y ya entonces, cuando llegué al colegio de Zipaquirá, me sabía de memoria todos los poetas clásicos españoles. No sólo me los sabía y los recitaba, sino que los cantaba." Exactamente como lo haría, con Garcilaso de la Vega, su personaje Cayetano Delaura en Del amor y otros demonios.
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Gabriel García Márquez . El aprendiz de poeta (Fragmentos)
Gabriel García Márquez en un aspecto poco estudiado de su biografía.
Por Juan Gustavo Cobo
El Colombiano, Medellín, Colombia
http://www.elcolombiano.com/proyectos/gabrielgarciamarquez/celebracion/aprendizpoeta.htm
“…
García Márquez es apenas un muchacho de provincia que ha conocido la poesía en el andino municipio de Zipaquira, Cundinamarca, de la mano de Carlos Martín, profesor y poeta del movimiento Piedra y Cielo.

Si Borges ya viejo todavía bromeaba con el fantasma ultraísta que lo habitaba, también Gabriel García Márquez lleva consigo un fantasma piedracielista. …

(Los piedracielistas ) Amaban la música, la gracia y el ingenio, y dos de sus figuras mayores, Carlos Martín, rector del Liceo Nacional de Zipaquira donde estudiaba interno un García Márquez de 17 años, y Eduardo Carranza, profesor de literatura en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario donde ya Álvaro Mutis combinaba los libros de historia con el billar y la poesía, marcaron con su devoción militante por la tradición clásica española y la figura de Rubén Darío a estos aprendices de escritor. Al García Márquez que con el seudónimo de Javier Garcés, y en 1945, no vacilara en redactar sonetos perfectos en la tónica de Piedra y Cielo, conservados por su profesor de literatura y sus condiscípulos.

"El pasmo inexorable ante el misterio sin fondo de la poesía" es lo que García Márquez aprendió desde niño, nutrió con el piedracielismo y aun mantiene vivo. Una sola prueba de ello, este párrafo de Cien años de soledad. Párrafo de poeta piedracielista:
"La casa se llenó de amor. Aureliano lo expresó en versos que no tenían principio ni fin. Los escribía en los ásperos pergaminos que le regalaba Melquiades, en las paredes del baño, en la piel de sus brazos, y en todos aparecía Remedios en el aire soporífero de las dos de la tarde, Remedios en la callada respiración de las rosas, Remedios en la clepsidra secreta de las polillas, Remedios en el vapor del pan al amanecer" (p.63)
…”
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El patio de atrás
Juan Gustavo Cobo Borda
Fuentes
http://mcarts.com/cobo/ensayos/GarciaMarquez-2.html
La prehistoria poética de García Márquez ha sido rescatada por el pedriodista German Santamaría en dos ocasiones reproduciendo los manuscritos de los poemas. "3 poemas de amor de García Márquez" El Tiempo, Bogotá, 12 de diciembre de 1982, página 1B. "Nueve poemas de amor de García Márquez" Revista Diners, Bogotá, Octubre de 2002, páginas 18 a 22. "23 de abril", Revista de poesia del Taller Literario dirigido por Alvaro Miranda, No.1 Bogotá, abril del 2002, página 7 a 9.
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Actualizó : NTC … / gra. dic. 21, 2008, 9:37 AM

domingo, 7 de diciembre de 2008

Porfirio Barba Jacob. 30 poemas. 27 lectores. CD

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Portal-blog complementario a NTC ... Nos Topamos Con ... .
http://ntcblog.blogspot.com/ , ntcgra@gmail.com Cali, Colombia.
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Agradecemos a María Margarita Borda Carranza
el obsequio de este CD.

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30 POEMAS DE PORFIRIO BARBA-JACOB

27 VOCES COLOMBIANAS
CD - Proyecto, realización, compilación e idea del diseño: Bernardo Hoyos P. -

106.9 FM, Emisora de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. http://www.utadeo.edu.co/dependencias/emisora/

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Carátula del CD

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Contracarátula del CD con los nombres de los 27 lectores
(Click sobre las imágenes para ampliarlas. Click en "Atrás" en la barra para regresar al aquí)
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CONTENIDO
(Págs. 2 y 3 del folleto que viene con el CD)
Poemas, lector y duración
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La lírica de Barba –Jacob (Págs 4 a 6 del folleto que viene con el CD)
Por Belisario Betancur (1944)
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La lírica de Barba -Jacob está limitada siempre por el aliento de la muerte, por la inminente rosa vencida de la desintegración vital y por el pavor del encaramiento de la Divinidad. Todo en ese verso es violento, con el temblor pávido de los placeres que custodian al hombre de delicia o lo agobian de congoja: en él se siente el regusto del plácido cuerpo femenino trenzado sobre el ánima; la desazón adviene tras la total posesión ante su efímera esencia; el frenético deseo de tenerlo todo y el hastío de haberlo conquistado todo; la constante obsesión de superar el festín pretérito por no dejar un instante de sosiego al corazón, todo en Porfirio es tremante, catarata que golpea, llamarada que inunda, látigo de pasión que hiere.
Al tramonto de una dorada colina porfiriana, fluyen los manantiales de la niñez y se encrespa entre el follaje, risa vegetal, la sombra de Dios. Barba lo supo todo en su poesía. El conocimiento intuitivo de sus versos ratifica a Bergson: ángeles in­tactos vuelan por su cielo y Dios llovizna sobre los hombres en dulces enlaces que atan y enajenan. La enamorada candela divina trina en su trino con denuedo formidable. La travesía de su canto es un exacto tratado biográfico del hombre.
He hallado un seguro paralelo psicológico entre San Agustín y Barba: las mismas conmociones, los mismos vuelcos, similares precipicios enamorados, fogatas de pasión iguales, pares incendios de sexo. San Agustín vació en las Confesiones el arrume estremecido de su fuego interior; Barba colmó la cristalina dimensión del poema con sus alaridos, por los cuales iba acercándose a Dios, pura la voz, fértil el corazón, sollozante el pecho.
Sólo que el santo planteó primero en su vida la ecuación de un destino cifrado en las volcánicas humaredas de la carne sin que, antes de que la luz lo poseyera, viera la luz definitiva de Dios; en tanto que en la lírica porfiriana se sabe que a cada paso Dios está más cercano. La lírica porfiriana edifica su encanto sobre frágiles flores, aromas de romero, cámbulos, higuerones y morriñas. Los guayacanes de infancia iluminan de amarillos el paisaje. El hombre agita al cielo los brazos como un trágico espantapájaros de sí mismo. Humo de vinos fogosos asciende aire adelante. El vino del Anáhuac se añeja en los viejos odres: todo esfuerzo será vano, todo perece, todo concluye, porque estamos, el corazón y el ánimo, en el imperio de lo transitorio: 'Pero si el corazón es brasa transitoria ... ' Barba-Jacob se estremece, catadas rodas las sensaciones del ámbito a la altura de la emoción, con el solo pensamiento de su condición de transitoriedad: '¡Ah de la vida parva, que no nos da sus mieles / sino con cierto ritmo y en cierta proporción!'. Porfirio no encaró, frente a frente, el problema de la muerte. Pero ni Rilke con sus delicados avisos sobre la muerte, ni siquiera Quevedo con su tremendo sueño, que es el verdadero antecedente de la ontología kierkegaarcliana, contaron en la ecuación de sus poemas. En la lírica porfiriana, sobremodo en la 'Balada de La Loca Alegría', la muerte no es el vigilante que llevamos con nosotros, ni ese vestigio rilkeano, ni la piel vegetal sobre la humana carnadura de la fruta en sazón, sino que llega de afuera, de la intemperie, de lo absoluto extrahumano: 'La Muerte viene, todo será polvo / bajo su imperio: Polvo de Pericles, / polvo de Codro, polvo de Cimón!'.
Polvo serás, más polvo enamorado. Hay un raro parecido, un entronque intuicional entre el poeta castellano y Porfirio. La misma emoción, el mismo pánico ante la muerte, iguales concepciones, idénticos alaridos. Barba no habla en ninguno de sus capítulos biográficos de la llegada de doña Muerte a la comarca quevecliana.
No es de suponer que haya conocido el sueño donde aparece enraizada la concepción del angustismo. Lo que sí aparece claro es que hubo similitud de caracteres en los poetas y que en no pocos instantes dramáticos de sus vidas, chocaron, por así decir, las aristas de sus aconteceres vitales.

No creo que haya en la poesía americana quien se haya estremecido como Porfirio. Bloy habría visto en él, de haberlo conocido, uno de aquellos seres destinados a sangrar, por la desolación del temblor que viaja en su poesía. Temblar, decía el desesperanzado y desesperado Caín Marchenoir, eso es lo esencial. Y más temblor dónde que en estos trémulos versos: ' ... te hablo en la triste vanidad del verso: / tú en la Muerte rendido, yo en la Muerte / ni un grito apenas del afán del mundo / podrá hallar eco en la oquedad vacía ... / El polvo reina, EL POLVO, EL IRACUNDO!'
El retorno de Porfirio a la Divinidad fue un regresar jubiloso a las comarcas que sirvieran de contorno a sus anodinos traveseos infantiles. Música primeriza del bambuco que sonara en sus ratos adolescentes en Antioquia y que volvió a aureolar sus peripecias vitales cuando se entregaba a ese total abandono en los brazos de Dios.
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BARBA-JACOB EN VOCES COLOMBIANAS (Pág. 7 del folleto)
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Este CD es un homenaje a Howard Sackler, el legendario productor de la Caedmon Records, quien fue el primero en aprovechar el disco de larga duración a comienzos de los cincuenta para grabar poesía, textos y teatro en un archivo de original e incomparable interés. Por supuesto, con el CD aparecido en 1983, ya es lo más normal del mundo poseer grandes obras literarias en el disco compacto. La Naxos posee un catálogo admirable en inglés y entre nosotros, la HJCK creó desde los años 50, una rica y valiosa colección de poesía y literatura. Yo Yo Libros, ha completado ya, un fondo con más de 200 títulos de la gran literatura de todo el mundo. En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, ya está grabado en 110 CDs, por Ediciones Theleme, en francés.
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Este CD es una antología de voces colombianas que dicen la poesía de Porfirio Barba­Jacob, el poeta santarrosano nacido en 1883 y fallecido en México en 1942. La idea surgió con ocasión de las celebraciones de su centenario en Santa Rosa de Osos, con la asistencia del entonces Presidente Belisario Betancur. Fue un acontecimiento intelectual y popular a la vez. Con el transcurso de los años el proyecto se fue enriqueciendo de voces y la idea era ofrecer una representación muy variada de la vida intelectual y de sus actores en Colombia. Y en esta antología hay de todo, un expresidente, poetas, críticos de literatura, actores y actrices, cantantes, novelistas, hombres de radio y de televisión. Algunos de ellos han desaparecido y el disco adquiere entonces un valor documental innegable.
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TESTIMONIO Y AGRADECIMIENTO (Pág. 8)
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Quiero testimoniar mi agradecimiento a los colombianos que creyeron en el proyecto y dejaron el registro de su voz al decir la poesía de uno de los grandes líricos colombianos.
Agradecimientos muy especiales a Manuel Drezner, quien también creyó en el proyecto y nos dio todo su apoyo para publicado en YaYo Music, sin ningún interés de retribución económica.
La venta de algunos ejemplares a través de Tango Discos, cubrirá algunos costos de producción y si hubiese algún rendimiento será destinado al Centro Cultural Porfirio Barba-Jacob de Santa Rosa de Osos, cuna del poeta.
Bernardo Hoyos P.
Director Emisora 106.9 FM hjut106.9@utadeo.edu.co . Universidad Jorge Tadeo Lozano
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Nota: La mejor biografía de Porfirio Barba-Jacob, y quizá la mejor biografía de poeta o no poeta, publicada en Colombia es "Barba-Jacob'; de Fernando Vallejo, Editorial Séptimo Círculo, México, 1984, ampliada en "Barba-Jacob el mensajero '; Colección Biografías, Editorial Planeta, 1997. Y la mejor y más completa edición de su poesía es la realizada también por Fernando Vallejo para el Fondo de Cultura Económica de México, Colombia, 2006.
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Barrio "Los Arenales". Santa Rosa de Osos (Pág. 9)

Foto Alberto Aguirre (1958)
Barrio “Los Arenales” Santa Rosa de Osos.
El poeta caminaba por este barrio a principios del siglo XX.
Y es posible que de allí haya tomado su seudónimo Ricardo Arenales.
(Click sobre las imágenes para ampliarlas. Click en "Atrás" en la barra para regresar al aquí)

Esta imagen en: http://www.ciudadviva.gov.co/diciembre08/magazine/2/1big.jpg

( http://www.ciudadviva.gov.co/diciembre08/magazine/2/ )

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DETALLES DEL CD (Pág. 10)
- Portada, dibujo especialmente realizado para este CD por E Botero. Lápiz (30 x 40 cm) 1982.
- Foto, María Clara Angel (2007)
- Grabaciones realizadas entre 1982 y 2006. Estudios de RTI TV y de la 106.9 FM
- Proyecto, realización, compilación e idea del diseño: Bernardo Hoyos P. - Asistentes de producción: Martha C. Gómez, Enrique Araújo, Rogelio Delgado. (106.9 FM)
- Producción para la 106.9 FM, Emisora de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. http://www.utadeo.edu.co/dependencias/emisora/
Rector, José Fernando Isaza Delgado.
Celebración de los 25 años de la Emisora.
-Bogotá, Colombia, ISBN RAD 25910
hjut106.9@utadeo.edu.co Cra 4 No. 22-61, teléfono: 2834730
- Máster, grabación, e impresión: Henry Rasero, estudios Ingesón, Cll. 99 No. 8-53, teléfono: 6230511, Bogotá.
- Auspicio del proyecto sonoro: Manuel Drezner, YoYo libros.
- Diseño del material gráfico: .Puntoaparte editores, Davián Martínez Ribón. teléfono: 2166905
- Distribución: Tango Discos Cra. 15 No. 91-65, teléfono: 2570496
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Obra de arte para el oído
Bernardo Hoyos acaba de presentar el disco 'Barba Jacob, 27 voces colombianas'
http://bogota.vive.in/libros/articulos/diciembre2008/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_VIVEIN-4695888.html
Foto: Archivo EL TIEMPO http://bogota.vive.in/libros/articulos/diciembre2008/IMAGEN/IMAGEN-4695891-2.jpg
A Bernardo Hoyos le tomó 25 años, los mismos que está cumpliendo la emisora HJUT que dirige, prepara el disco 'Barba Jacob, 27 voces de colombianas'.

Con los buenos vinos de reserva, que necesitan varios años de maduración, podría compararse el disco 'Barba Jacob, 27 voces colombianas', que acaba presentar el periodista Bernardo Hoyos con motivo de los 25 años de labores de la emisora HJUT de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, la cual dirige desde hace 10 años.

Una obra que se le ocurrió en 1983, cuando fue invitado por el presidente Belisario Betancur para celebrar el centenario del nacimiento de Barba Jacob, en Santa Rosa de Osos (Antioquia), de donde también son oriundos Hoyos y poetas como Rogelio Echavarría o Darío Jaramillo Agudelo.

Con el cuidado y meticulosidad con la que se le da vida a lo que sale del corazón, esta producción es una verdadera obra de arte para el oído. Hoyos logró lo que parecía imposible: 27 voces de ilustres colombianos declamando la obra de uno de los poetas más grandes de la lengua castellana -como lo catalogó Octavio Paz- y en la carátula, la cara de Barba Jacob dibujada, de manera especial, por el maestro Fernando Botero.

Allí se dan cita, como si se tratara de una deliciosa tertulia poética, Guillermo Abadía, Alberto Aguirre, Octavio Arizmendi, Belisario Betancur, Dora Cadavid, Eduardo Carranza, Álvaro Castaño Castillo, Juan Gustavo Cobo, Fernando Charry Lara, Otto de Greiff, Rogelio Echavarria, Abelardo Forero Benavides, Bernardo Hoyos P., Darío Jaramillo Agudelo, Fabio Lozano Simonelli, Gonzalo Mallarino Botero, Carlos Martín, Manuel Mejía Vallejo, Álvaro Mutis, William Ospina, Édgar Oviedo, Marco Palacios, Jorge Rojas, Daniel Samper, Eduardo Santa, Martha Senn y Fernando Vallejo.

Proeza llena de anécdotas

Un cartel de lujo no solo por su valor histórico (varios ya han fallecido), sino por las anécdotas que rodean cada una de las grabaciones. "Yo le dije a cada quién que escogiera lo que quisiera dentro de lo posible sin tratar de repetir. Fue una tarea lenta y complicada porque además ellos sabían que ninguno iba a recibir dinero y se trataba de un proyecto a largo plazo", dice Hoyos.
A Mutis lo convenció un día que el presidente Betancur le celebraba un cumpleaños en Bogotá. "El de William Ospina -recuerda- es una maravilla porque tú sabes que 'Acuarimántima' es el poema más largo de Barba, que dura como 16 minutos, y logramos hacer una selección muy cuidadosa con sentido".

Por su parte, Darío Jaramillo escogió una curiosa prosa en la que Barba Jacob le cuenta a su abuela una nevada en Nueva York. "Se destaca una cosa muy curiosa y es que tres de los mejores poetas que ha dado Colombia escogen poesías como si fueran de ellos mismos: Jorge Rojas, Eduardo Carranza y Álvaro Mutis. Imagínate, esa 'Balada de la loca alegría', en la voz de Mutis, una de las más hermosas que ha dado el país".

Por eso, Hoyos destaca que no se trata de un proyecto comercial sino que se está entregando a los medios, a las bibliotecas, a las emisoras culturales y "solo unas cuantas copias se van a vender para aquellos que estén interesados en Tango Discos de Bogotá".

"Es un homenaje mío a un poeta que quiero mucho y a mi pueblo. Además, el dinero de los ejemplares que se vendan es para el Instituto de Cultura Porfirio Barba Jacob, de Santa Rosa de Osos", comenta el periodista cultural.

Publicado el 01 de diciembre de 2008
CARLOS RESTREPO
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO

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ENLACES sugeridos por NTC ... :
http://www.santarosadeosos.gov.co/ , santarosadeosos@gmail.com
http://www.santarosadeosos.gov.co/porfiriobarbajacob.asp

BARBA-JACOB, PORFIRIO
FERNANDO VALLEJO
http://www.lablaa.org/blaavirtual/biografias/barbporf.htm
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.
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http://www.otraparte.org/actividades/literatura/barbajacob.html
http://www.otraparte.org/actividades/literatura/recital-adviento-2007.html
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Porfirio Barba Jacob
http://es.wikipedia.org/wiki/Porfirio_Barba_Jacob
Santa Rosa de Osos
http://es.wikipedia.org/wiki/Santa_Rosa_de_Osos
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EL PREMIO NACIONAL DE POESÍA PORFIRIO BARBA JACOB CIUDAD DE ENVIGADO 2009
http://www.revistamefisto.com/notasculturales-06.htm
revistamefisto@hotmail.com, vermellon2000@yahoo.com, casapoesiapbjacob@hotmail.com, siceditorial@syc.com.co
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Audio Canción de la vida profunda, Lee: Rosa Furman
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=critz.php&wid=53&show=poemas&p=Porfirio+Barba+Jacob

http://www.youtube.com/watch?v=MzqZO362oKA Sobre Porfirio
http://www.youtube.com/watch?v=IMGkqgsgafg Canción de la vida profunda. Lectura video
http://www.youtube.com/watch?v=bXQSuw3SsAw Video : Esta es mi versión musicalizada de la "Canción de la vida profunda" de Porfirio Barbajacob. Fue grabada en Bremen, Alemania. Que la disfruten.

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Actualizó : NTC … / gra, Dic 7, 2008 cali Colombia.

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Maestro Bernardo Hoyos, salud! El CD en honor de su paisano Barba-Jacob.
Por: Óscar Domínguez / Especial para El Espectador oscardominguezg@etb.net.co
El Espectador. Bogotá 8 Dic 2008 - 10:00 pm
http://www.elespectador.com/impreso/articuloimpreso97096-maestro-bernardo-hoyos-salud
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Que lucida tan titina se pegaron su señoría y la emisora de la Tadeo con el CD en honor de su paisano Barba-Jacob. Como Amparito Grisales en sus mejores días —y aun en su espléndido ocaso—, ese CD con 27 voces colombianas no tiene presa mala. El matemático Isaza, el rector, debe estar que brinca en una raíz cuadrada. O en un logaritmo. O en alguna fórmula de Einstein.

Mejor celebración de su premio Simón Bolívar —se estaban demorando en otorgárselo— no se pudo haber inventado con ocasión de los 25 años de la HJUT 106.9 (donde muchos seguiremos extrañando las noticias de la BBC de Londres de las 10 de la noche). Ni que hubiera sabido lo que le venía pierna arriba en materia de premios.
Sólo le faltaron las voces del Papa, el maestro Angulo, el dueño de una pirámide y García Márquez para “decir” (el verbo que decidió escoger en la presentación) algunos de los poemas de don Ricardo Arenales.
Hasta el maestro Fernando Botero, acosado estos días por los alcabaleros italianos, aportó su cuota: un dibujo a lápiz del atormentado Barba, biografiado por el terrible Fernando Vallejo, quien con su voz de montañero perpetuo nos “dijo” su Lamentación de octubre.
(Si no invitó al presidente Uribe a leer alguno de los versos, fue porque al hombre habría que empezar por explicarle que Barba-Jacob no es ningún militar al cual hay que exigirle que agarre ya, de donde sabemos, al cacofónico Mono Jojoy y amiguitos).
Un colega de Barba, don Belisario Betancur, el marido de Dalita, prestó no sólo su voz arzobispal para recitar (para no reincidir en el decir) La canción de la vida profunda. También aportó un pequeño ensayo para enriquecer lícitamente el CD que sigue la tradición creada por el productor Howard Sackler, según nos recuerda en su presentación.
El frecuente invitado a la emisora, el pota Cobo, dejó de mechoniarse con los nadaístas y deleitó al respetable con Estancias.
Estuvo más bien parco a la hora de su protagonismo en el CD, maestro Bernardino: con su voz de locutor estrella de la BBC, nos deleitó con tacaños treinta segundos —ni uno menos— con la Cancioncilla.
Hay hallazgos felices en ese popurrí de voces: Octavio Arizmendi (La tristeza del camino) todavía no había pulido su voz de monseñor del Opus Dei en el asfalto.
Que no falten otros ilustres paisanos y colegas suyos y de Porfirio a la hora de lucirse: el transeúnte Rogelio Echavarría y Darío Jaramillo Agudelo.
Muy buenos los 4’42 segundos del maestro Álvaro Mutis con su Balada de la loca alegría.
Al poeta santarrosano le habría gustado la interpretación que brinda el poeta William Ospina de fragmentos de Acuarimántima.
Y quién se iba a imaginar que el académico de la luenga lengua, don Daniel Samper Pizano, tenía vena de “decidor” de versos. No se petaquió la Lamentación de octubre, justo es reconocerlo.
Sorpresa grata, la de doña Martha Senn, la de ojos miel, contándonos el Árbol viejo.
Claro que para mi gusto, el sobresaliente entre todas esas voces es la bogotanísima de Gonzalo Mallarino Botero.
Fue una nota, como decimos los jóvenes que marcamos con el seis adelante, volver a escuchar al maestro Abelardo Forero Benavides en su Canción de la soledad.
El sonido del CD muy bueno, para qué. “Confieso que he vivido” pero confieso que me habría gustado alguna buena música de fondo.
Espero que se vendan hartos CD para que se nutra el Centro Cultural Porfirio Barba-Jacob de Santa Rosa de Osos.
Muy agradecido, muy agradecido, por el anticipado regalo navideño.
Óscar Domínguez / Especial para El Espectador EL ESPECTADOR